Wild Spirit Vet

Estas crónicas resumen la experiencia vivida por diez veterinarios internacionales, del 10 al 23 de agosto de 2021, durante nuestro curso de veterinaria de fauna salvaje por Wild Spirit. De forma intencionada no se ha incluido información técnica veterinaria. 

Día 3

     El comentario de Jesús lo resume todo: «Buah, Fabiola, el día de hoy ha sido impresionante! Hemos pasado de tierra de dinosaurios y de mega-herbívoros terrestres a los mayores depredadores marinos y los más grandes seres del planeta». 

De vuelta a la costa índica, en Mossel Bay, la actividad del día: avistamiento de ballenas e inmersión con tiburón blanco. Las corrientes entre océanos y la proximidad al polo sur hace que las bahías del sur del continente africano se conviertan en un refugio de vida y lugar de cría de tan carismáticas especies. Los programas de conservación son mínimos y las amenazas muchas; la pesca indiscriminada, el incremento de temperatura consecuencia del cambio climático y la matanza selectiva tienen un impacto directo en estas especies que viven varias décadas y se reproducen lentamente. A pesar de todo, Sudáfrica es un país respetuoso con estos gigantes acuáticos. 

Desde la costa un grupo ballenas jorobadas nos deleita con aleteos y varios saltos. Entrados en la mar, por turnos, los intrépidos veterinarios en neopreno se adentran en grupos de cuatro en la jaula. Una mezcla de pescado y cabezas de atún atraen las gigantescas mandíbulas de afilados y cortos dientes hacia el barco. Los humanos enjaulados, los animales libres… Es elección de los great white sharks abandonar el juego cuando les plazca. 

Este tipo de actividades realizadas de forma ética y junto a estudios de investigación, son una contribución directa a la protección de la fauna marina. Antes Mossel bay era un lugar de pesca donde los monstruos marinos aterraban a los ignorantes humanos, ahora buceadores y surfistas conviven en armonía y tienen el privilegio de compartir las olas con otros seres. 

Una vez concluido el día pero aun con el resplandor, nos adentramos en Gondwana Game Reserve. Las siluetas de los ñus y las cebras rompían las líneas de las suaves colinas.

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