Wild Spirit Vet

Estas crónicas resumen la experiencia vivida del 10 al 23 de agosto de 2021 durante el curso de veterinaria de fauna salvaje por Wild Spirit. De forma intencionada no se ha incluido información técnica veterinaria. Texto y fotos por Fabiola Quesada, veterinaria y fundadora de Wild Spirit. 

Dia 8

Volamos desde George a Johannesburgo 1200 km, luego cuatro horas y media de autobús, 300 km hasta Welgevonden Game Reserve, en el norte.  

Dia 9 & 10

Alojados en las tiendas tipo militar en la estación de investigación de Welgevonden Game Reserve. Una pequeña cerca nos separa de la anciana madre rinoceronte y su pequeño quien de forma determinante quiere entrar  por la ración diaria de heno. Babuinos y facóqueros se divisan desde nuestro enclave. 

Esta reserva se caracteriza por las grandes formaciones rocosas con matorral de hoja ancha, entre  las zonas bajas y llanas donde se extienden los pastos. Las areas altas albergan herbívoros como rinoceronte negro, kudus,  antílopes de las rocas y sus depredadores, leopardos. En los pastizales se aglomeran las manadas de cebras y ñus; los rinocerontes blancos, leones y guepardos también prefieren estas extensiones.

El primer día tenemos el privilegio de pasarlo recorriendo la reserva al completo. 27,000 hectáreas de naturaleza. Carmen, la ecóloga y líder de la estación, es nuestra guía. Con telemetría buscamos a varios grupos de elefantes pero a pesar de la insistencia, solo un macho solitario se dejó ver. Es admirable como estas gigantescas criaturas pueden pasar inadvertidas en su hábitat natural. Todos apreciaron un día dedicado exclusivamente a conocer las especies y su comportamiento. 

En el recorrido pudimos conocer dónde yacía Max, el que un día fue el elefante más anciano de la reserva, hasta que un fatídico día un rayo terminó con su vida. Los huesos, aun en la superficie, dieron lugar a una interesante clase de anatomía. El cráneo estaba a varios metros, probablemente sus congéneres habían hecho algún tipo de ‘ritual’ o jugado al fútbol con él ;). 

El segundo día  fue uno de esos  sin igual en toda una vida.

Nuestro compañero Peter Caldwell, veterinario a cargo de esta reserva, tenía ya todo listo para empezar a primera hora de la mañana. Peter, al igual que Brendan, se caracterizan por la determinación de llevar la medicina veterinaria de fauna salvaje a su más alta excelencia, compromiso que se exigen a sí mismos a diario y a los alumnos. La ética y buena praxis les preceden y les ha hecho ganar una respetable fama más que merecida. 

África se queda pequeña.

Arbol dañado por colmillos de elefantes

África se queda pequeña. Junto a la caza furtiva, y enfermedades infecciosas, la pérdida de terreno es la principal amenaza de la fauna salvaje. En Sudáfrica, al contrario que otros países, la mayoría de las reservas naturales están valladas. Esto ayuda a evitar el conflicto humano-fauna salvaje, pero requiere un incremento del manejo de las poblaciones de animales. En esta ocasión trabajamos en el mismo día con el mayor herbívoro terrestre, elefantes y el mayor carnívoro, leones. Debido a su tamaño, altos requerimientos nutricionales y comportamiento en manadas, tienen un gran impacto moldeando los ecosistemas. Otras especies cuentan con la posibilidad de ser trasladadas a otras reservas, pero para estas dos, ya no hay casi lugar donde ser introducidas. He aquí la necesidad de contracepción. Este escenario es aún más irónico y preocupante sabiendo que en el resto de África las poblaciones de elefantes y leones decrecen por miles cada año. 

Entre todos preparamos los dardos con PZP (porcine zona pellucida), una “vacuna” que impide la penetración de esperma al óvulo tras la unión de antígenos a la corona o zona pelúcida de este último. Como es de esperar, se administra sólo a hembras. La parte divertida fue cosa de Peter, quien en menos de dos horas, inyectó el dardo a más de setenta elefantas desde el helicóptero. La inoculación se realiza solo en el 70%, así el crecimiento es cero, y se mantiene el factor cría en la manada. 

El grupo, dividido en dos coches safari, pudo ver parte del espectáculo cuando observando a un grupo de leones , se nos cruzó una  manada de elefantes perseguidas por la  libélula motorizada. 

Una vez concluido el trabajo, varios de nuestros alumnos tuvieron la posibilidad de sentir algunas piruetas en el helicóptero. 

Por la tarde era el turno de dos leonas que venían de otra reserva, el intercambio de genética es imprescindible para evitar la consanguinidad.  Antes de ser introducidas, se requería castración parcial ( himy-histerect-ovariectomía). La técnica consiste en quitar unos de los cuernos del útero y ovario, para así permitir la reproducción pero de menos cachorros. En dos grupos los alumnos asistieron a la cirugía, monitorización de anestesia y tratamientos. Puesto que ambas fueron inmovilizadas a la vez, una se mantuvo con anestesia inhalatoria y la otra intravenosa.

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