Camino de Uganda

«What needs to be done?»

Parto del aeropuerto de Kilimanjaro, Tanzania, camino de Entebbe, Kampala, Uganda. Lejos de esas avionetas destartaladas, viajo en un Airbus último modelo operado por Air Tanzania. Creo que es uno de los vuelos mas bonitos que nunca he hecho. Nada más despegar, la majestuosa cumbre negra del Kilimanjaro se alza sobre las nubes. Minutos después, un inmenso cráter verde, un crecimiento montañoso abraza a una oquedad plana, ¡es Ngorongoro! Es tan hermoso como desde abajo, y si aparenta frágil en el terreno, desde aquí es efímero. Junto a él, una afilada montaña / volcán que reconozco de las imágenes en mapas a relieve. Es entonces cuando comienzan las llanuras, el Serengeti, la gran sabana que tanta vida alberga. Cuando creía que la belleza había terminado, no sabía que era sólo un adelanto. Un mar dulce da vida a estas costas áridas. El nacimiento del mítico río Nilo y el lago Victoria. Por kilómetros sobrevolamos esta inmensidad azul para llegar a las orillas opuestas donde todo es verde y la tierra roja, es Uganda. Islas y penínsulas rompen la silueta.

El paisaje es totalmente distinto a Tanzania, con las tierras fértiles, la superpoblación humana se extiende. Millones de casas de tejado rojos y cuadradillos de plantaciones aparecen por todos lados. Hemos llegado a Kampala, una de las ciudades mas caóticas del planeta. Emocionada y nerviosa aguardo esta nueva etapa.

El conductor me recoge y vamos camino de nuestro alojamiento donde Jenny me espera desde hace dos o tres horas. Encantadas de volver a vernos y aun más en estas situaciones, pronto nos adaptamos la una a la otra. Conocí a Jennifer hace ocho años en Cordoba el primer año que promocionaba Wild Spirit por universidades. Esa misma temporada participó en uno de nuestros cursos de medicina veterinaria en Sudáfrica. Dos años después ella misma lideraba uno de los cursos y el año pasado nos visitaba en casa con Martin. A pesar de ser una gran profesional veterinaria de pequeños animales, su inquietud y responsabilidad hacia la fauna salvaje siempre la traen de vuelta a este continente africano. Jennifer trabaja en Inglaterra, aunque su hogar está en Florencia. A pesar de tener doble nacionalidad, Italo-Americana, y ser rubia de ojos azules, por sus venas solo corre sangre italiana, pues su madre nacida en Estados Unidos es descendiente de inmigrantes Italianos allá en el siglo XIX. Jennifer se ha convertido ahora no sólo en una amiga incondicional, si no en un gran apoyo y una excelente compañera de viaje y aventuras.

Cree en ti y tendrás la mitad del trabajo hecho

A la mañana siguiente vestidas lo más formalmente posible considerando la situación, con pantalón de traje y camisa, nos dirigimos a nuestra primera reunión. El director de la delegación de la Unión Europea en Uganda. En su despacho en el piso dieciséis del la torre de cristal en el centro de Kampala, nos reciben el actual director general y la directora de relaciones políticas. Manteniendo la calma y siendo lo mas clara y concisa posible, les resumo la razón de nuestra visita a este país y expongo las principales amenazas, el rol de la medicina de la conservación y formación profesional y las medidas de intervención propuestas. Atentos escuchan y concluyen que están interesados en leer la propuesta y ayudar si está en su mano. Con esperanzas de estar en el camino correcto nos marchamos. Una de las razones por las que la comunidad internacional y políticos no ayudan más a la fauna salvaje y su conservación es porque no son conscientes de la dimensión del problema, y de serlo no saben cómo tomar partido. Pues bien, nosotras estamos aquí para que no haya excusas. La otra razón es que en África se entiende el concepto de desarrollo de la población humana y no se conoce el valor de la fauna salvaje como recurso natural, pero recurso sin ser explotado, si no protegido. La tercera razón es que estamos acomodados en nuestros despachos y lo que ocurra a la fauna salvaje no es de mi incumbencia mientras no me afecte de forma directa.

A las doce tenemos nuestra segunda reunión en las oficinas centrales de Uganda Wildlife Authorities (UWA). Pensamos que nos aguardan Dr Samuel y alguno de los directores, pero al entrar en la sala vemos un semicírculo de mesas enfocado a un proyector. Está toda la comitiva directiva de la organización, a excepción del director ejecutivo. Esto se llama poder de convocatoria. Miro a Samuel agradecida pues es él quien amablemente se tomó interés desde el primer día cuando le envié un email proponiendo colaboración con WCMF y una visita de inspección a Uganda, y respondió a mi carta corporativa con una invitación formal.
Sorprendida pero sin dejarme intimar por tal bienvenida, preparo mi ordenador y serena comienzo la presentación. A la mayoría se les ve interesados, pero al sucederse mis palabras la duda de cuál será la acogida es inevitable. Al concluir rompe el silencio el director, quien muy positivo aplaude la idea. Se sucede una ronda de preguntas y comentarios por todos los miembros de la sala. La conclusión es que están dispuestos a colaborar y están de acuerdo en contestar la pregunta que nosotras formulamos ¿WHAT NEEDS TO BE DONE?, siempre en el marco de la medicina de la conservación de fauna salvaje. El motivo de nuestro viaje es también ayudarles a proponer ideas desde nuestra experiencia. El segundo paso será redactar los proyectos indicando nivel de prioridad y capacidad real de ejecución.

«Doce toneladas de escamas de pangolines fueron encontradas en Hong Kong ayer, y otras ocho la semana pasada. Estos escalofriantes números son por desgracia una normalidad en nuestros días».

Foto del portal: spanish.china.org

Foto del portal: sciencemag.org

Por la tarde tuvimos una reunión con una española que lleva varios años viviendo en Uganda. Actualmente está involucrada con una organización de investigación de crimen por tráfico de fauna salvaje, y en concreto de pangolines, una especie de la familia de los armadillos. Los pobres pangolines son una especie que de seguir así van a ser extintos antes de que la mayoría de la humanidad sepa quiénes son y los que vivimos en Africa tengamos la posibilidad de verlos alguna vez en libertad. De la familia de los armadillos, desde hace tres años están siendo cazados en todo centro Africa y su destino es China y Vietnam. Al igual que el cuerno de rinoceronte y los huesos de tigre y león las falsar creencias de la medicina tradicional están poniendo a estas especies bajo la mayor presión de su historia. Doce toneladas de escamas de pangolines fueron encontradas en Hong Kong ayer, y otras ocho la semana pasada. Estos escalofriantes números son por desgracia una normalidad en nuestros días. Para los que no lo conozcan, la especie más grande de pangolín puede llegar a pesar un máximo de ocho kilos. Esto hace en dos semanas mas de 2500 pangolines asesinados. La pregunta es, ¿por qué ahora? la respuesta es fácil. Africa le ha vendido su alma a China, y con ella, todos sus recursos naturales. La corrupción a todos los niveles junto con la avaricia, que no la necesidad, son un demonio de nuestra era. Y hasta ahora, esta ganando la partida con gran ventaja.

Fue un día largo, de gran provecho y muy interesante. Caigo en la cama pensando todo lo que hay por hacer y la gran responsabilidad que conlleva. Estoy preocupada pero contenta. Ahora toca pensar como convertidlo en hechos y acciones.

Desde Kampala a Murchison Falls. Historia y Presente de Uganda

Temprano, a la mañana siguiente partimos de Kampala. El trafico es sencillamente caótico, esto es la ley del mas fuerte. Los coches, personas y miles de motos (bodas-bodas) se entremezclan en una maraña imposible. No entiendo cómo no hay más accidentes, y cómo no atropellamos a nadie. Con nuestro Land Cruiser con protección frontal de hierro no temo por nosotros si no por los demás. Robert es el conductor que nos acompañará el resto del camino. Su destreza al volante es digna de admiración. Si hay una ciudad en el mundo por la que no recomiendo conducir si no eres local, esa es Kampala.

Las carreteras desde que salimos están en buen estado y asfaltadas. El tráfico es escaso, a veces nos cruzamos con algunos camiones sobrecargados. Seguimos la carretera del oeste en dirección al norte, a unos 500 km está nuestro destino, el Parque Nacional de Murchison Falls. En la mayoría del recorrido predominan plataneras y otros árboles frutales del trópico. Los mercados están repletos de distintos tipos de hortalizas y frutas. Por suerte, en toda la parte centro y sur del país la comida no es escasa y existe una variedad considerable de alimento. La gente a pesar de la pobreza obvia, se ve fuerte y sana. Mujeres y niños sacan agua de los pozos a palangana que se suceden cada pocos kilómetros. En la cabeza, a cuestas o en bicicleta, los bidones rectangulares amarillos son transportados hasta el hogar. Aquí todo el mundo esta haciendo algo, cada persona tiene un oficio o se lo busca. Es una microeconomía de subsistencia. Aquí no se ven chabolas de hojalata, a excepción de algunas en la capital. El resto de los habitantes viven en casas unas más decentes que otras, pero casas sólidas. En las cunetas y en pequeños almacenes se ven sacos blancos llenos de pedazos negros. Este carbón sale de la tala de arboles, lo cual es una más de las causas de deforestación en África. Pero es también para muchas familias el único ingreso. El gobierno de Uganda está intentado regularlo.

Es patente la evolución del país en los últimos años y es evidente que han aprendido de su pasado. En los años sesenta Idi Amin Dada, un comandante militar apoyado con el ejército se hizo con el poder. Fueron años de exterminio y terror. En los ochenta, en tan solo dos días, fue derrocado del gobierno gracias a otra fracción del ejercito con el apoyo de Tanzania. Desde entonces, hace ya treinta y tres años, gobierna el mismo presidente. Cuando se saborea el poder, es difícil dejarlo. Existen opiniones contradictorias sobre el actual jefe del estado. Unos dicen que únicamente el 30% de la población aún los apoya, otros que el 80% aún defienden el gobierno, que no significa que al presidente. Cuando preguntamos a empleados del gobierno, tras unos segundos pensando la respuesta afirman: no podemos dar nuestra opinión, hemos firmado un decreto de confidencialidad, por tanto, solo podemos decir que mientras recibamos nuestro salario del gobierno, nuestra opinión hacia el presidente es positiva.
A pesar de los aspectos negativos de esta democracia cuestionable, he de destacar dos muy positivos, y es la igualdad de géneros y la gran inversión en educación. Es normal ver a mujeres ocupando distintos puestos de trabajo que históricamente eran asociados a hombres como es seguridad y policía. Le educación es gratis en primaria y secundaria. A lo largo de la carretera vemos numerosas escuelas en buenas condiciones, donde todos los alumnos llevan uniforme. En estos países los uniformes dan un sentimiento de igualdad, pues no importa si eres pobre o rico, el uniforme hace que seas igual al resto. Las universidades no pueden ser caras y ni son de mala calidad, además de tener acuerdos con universidades internacionales, por lo que los profesionales cualificados tienen muy buen nivel.

El idioma oficial es el Inglés, al contrario que en Tanzania, entre ellos hablan inglés y no Swahili. Aquí hay unas cuarenta lenguas y al parecer muy distintas entre ellas. Por lo que sí no es alguien de su aldea o familia, se comunican directamente en inglés.

A medida que nos acercamos al norte, dejamos atrás las zonas verdes y el terreno se vuelve mucho más árido . Estamos en un reino diferente, aquí la gente es mucho más oscura de color y las casas son tradicionales de adobe y techos de paja. Al parecer este estilo de vida no es por obligación si no por elección al igual que los masais. Sin embargo se ven muchos tractores y tierras aradas preparadas para la siguiente siembra. Es el gobierno quien ha donado la maquinaria de trabajo del campo. Aquí la las calles no están llenas de plásticos y suciedad como en el sur. Los patios y calles de arena están barridos y se mantienen limpios.

Tras seis horas de coche, entramos en zona de Parque Nacionales. A la izquierda es zona protegida pero no a la derecha. Tras mirar durante varios kilómetros comparto mi observación. – ¿Os habéis dado cuenta que todos los animales incluidas aves están a la izquierda y no a la derecha? . Es como si supiesen perfectamente que ahí están a salvo y al otro lado de la carretera no-. Al principio el comentario parece una broma, pero los kilómetros se suceden y el hecho se repite y ahora todos sorprendidos estamos de acuerdo en tal descubrimiento.

 

El coche se detiene – Aquí está el Nilo- dice Robert. -El Nilo!! -. Es la primera vez que veo este río por el que fluyen tantas historias y tanta historia. No sé si éste será su caudal la mayor parte del año, pero ahora baja lleno. Discurre por pequeñas cascadas con un amplio cauce.

 

Al llegar al lodge, a orillas del río, la imagen se asemeja más a idílica. Los rayos de luz entre las nubes se proyectan sobre un Nilo tranquilo que parece estático. Numerosas canoas de dos pescadores se distribuyen por distintas áreas. Tras dejar las maletas pensamos en dar un paseo hasta la ribera donde altos juncos la bordean. Pero a mitad de camino decidimos que quizás no sea tan buena idea pues se supone que aquí habitan hipopótamos y los gigantes cocodrilos del Nilo. Un turista francés pasa haciendo jogging y le recomamos que tenga cuidado. Por la noche en la habitación cuando casi dormía, Jenny me pregunta, – ¿Escuchas eso, está justo afuera? ¿Qué animal es?. Parece grande, ¿Será un elefante? – No- contesto. -Los elefantes no se escuchan cuando mastican la hierba, pero los hipopótamo y rinocerontes suenan así. – Pasaron dos o tres minutos de silencio y Jenny sobresaltada dice – Fabi, en Uganda no hay rinocerontes en libertad-. -Efectivamente- asiento con una sonrisa. Aún me río al recordar la situación. 🙂

Los hipopótamos a pesar de ser herbívoros estrictos son el mamífero que más humanos mata en Africa. Los momentos de conflicto es cuando la gente lava ropa junto a la orilla, cuando al atardecer salen de su zona de confort para pastar en tierra firme y sobretodo en situaciones de pesca. Desde sus angostas y pequeñas embarcaciones, los pescadores lanzan sus redes donde se concentra mucha materia orgánica y por tanto gran número de peces; esto es donde defecan los hipopótamos. Esta proximidad extrema a su territorio es vista por hipopótamos como una amenaza, y responden lanzado ataques mortales.

Fabiola.

Fotografías realizadas por Fabiola Quesada ©

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